
La posición lateral de seguridad (PLS) es una maniobra de primeros auxilios sencilla que puede ayudar a mantener despejada la vía respiratoria de una persona inconsciente que respira con normalidad. Saber cómo realizarla permite actuar con calma mientras llegan los servicios de emergencia, especialmente ante desmayos, intoxicaciones, crisis convulsivas o pérdidas de conciencia.
Cómo colocar a una persona en posición lateral
Antes de mover a la persona, comprueba que el entorno sea seguro para ti y para ella. Acércate, háblale en voz alta y toca suavemente sus hombros para comprobar si responde. Si no reacciona, pide ayuda y llama al 112 o solicita a alguien cercano que lo haga. Después, abre suavemente la vía aérea inclinando la cabeza hacia atrás y elevando el mentón, y verifica si respira con normalidad durante no más de diez segundos. Si no respira o su respiración es anormal, no se debe colocar en posición lateral: hay que iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar si se sabe hacer y seguir las indicaciones del servicio de emergencias.
Si la persona está inconsciente pero respira normalmente, colócala boca arriba y arrodíllate a su lado. Estira el brazo más cercano a ti formando un ángulo recto con el cuerpo, con la palma de la mano hacia arriba. Después, lleva el otro brazo sobre el pecho y coloca el dorso de esa mano contra la mejilla que queda más próxima a ti. Mantén su mano apoyada allí mientras flexionas la pierna más alejada, sujetándola por debajo de la rodilla.
A continuación, tira con suavidad de la pierna flexionada hacia ti para girar el cuerpo de la persona sobre un costado. Una vez de lado, ajusta la pierna superior para que la cadera y la rodilla queden dobladas y el cuerpo se mantenga estable. Inclina ligeramente la cabeza hacia atrás para facilitar la respiración y orienta la boca hacia el suelo, permitiendo que saliva, vómito o líquidos puedan salir. 🌿 Vigila constantemente su respiración hasta que llegue la ayuda. Si sospechas una lesión grave de cuello o columna, evita moverla salvo que sea necesario para mantener la vía aérea libre o exista un peligro inmediato.
Por qué esta maniobra puede salvar vidas
La principal finalidad de la posición lateral de seguridad es evitar que una persona inconsciente se atragante. Cuando alguien pierde el conocimiento, los músculos se relajan, incluida la lengua, que puede caer hacia atrás y bloquear parcialmente la garganta. Al colocar a la persona de lado y con la cabeza bien posicionada, se reduce el riesgo de que la lengua obstruya el paso del aire.
También es una medida importante para prevenir la aspiración de vómito, sangre o secreciones. Una persona inconsciente no siempre puede toser ni tragar adecuadamente; si permanece boca arriba y vomita, esos líquidos pueden entrar en los pulmones y causar asfixia o complicaciones respiratorias graves. La postura lateral favorece el drenaje natural hacia el exterior y mantiene la boca orientada hacia abajo.
Esta maniobra no sustituye la atención médica, pero ofrece tiempo valioso hasta la llegada de profesionales. Puede ser útil tras un desmayo, una intoxicación, una convulsión ya finalizada o cualquier situación en la que la persona no responda pero continúe respirando.
Lo esencial es recordar una regla sencilla: si está inconsciente y respira normalmente, colócala de lado; si no respira normalmente, llama al 112 e inicia RCP si puedes hacerlo.
Conocer la posición lateral de seguridad puede marcar una gran diferencia en una emergencia. Actuar con serenidad, comprobar la respiración, llamar al 112 y vigilar a la persona son pasos fundamentales. Aunque la maniobra es fácil de aprender, realizar un curso de primeros auxilios ayuda a ganar confianza y a responder de forma más eficaz cuando alguien necesita ayuda.
