¿Merece la pena tener una estación de energía y un panel solar portátil en casa por si hay un apagón?

El 28 de abril de 2025 nos quedamos sin luz media España y Portugal. Sin semáforos, con la cobertura yéndose y viniendo, sin poder pagar con tarjeta y con mucha gente sin saber qué pasaba porque no tenía ni una radio. Lo viví como casi todos: mirando el móvil, viendo bajar la batería y preguntándome cuánto iba a durar aquello.

Después llegaron los informes. Tanto el del Gobierno como el europeo de ENTSO-E hablan de un origen multifactorial: oscilaciones, problemas con el control de tensión y desconexiones en cadena. No fue un ataque, y conviene decirlo claro para no montar teorías donde no las hay. Pero si la red se cae sola por un desajuste técnico, tampoco es descabellado pensar en un fallo más largo.

Y luego está el contexto

Ya sabes cómo está el panorama: la guerra en Ucrania, los sabotajes y ciberataques a infraestructuras que se han ido documentando en Europa, y unas relaciones con Marruecos que dependen de equilibrios delicados. No te digo que vaya a pasar nada, porque nadie lo sabe. Lo que sí sé es que la energía es de los primeros sitios donde se golpea en un conflicto híbrido, y que España está bastante menos interconectada con Europa que otros países.

Tampoco hace falta un escenario extremo. Una tormenta fuerte, un incendio que tumbe una línea o un fallo de operación bastan para dejarte sin luz horas o días. El equipo que necesitas es el mismo en todos los casos.

La referencia que uso en casa

Para no hablar en abstracto, suelo usar como referencia una estación compacta (como la ALLPOWERS VOLIX P300, que es la que tengo yo y a la que le dedicaré su propio artículo). Cuenta con una capacidad de 256 Wh, salida AC de 300 W, batería LiFePO4 de larga duración y un precio muy contenido.

(Nota rápida: si te decantas por un modelo superior de más Wh, ten por seguro que obtendrás el doble de horas de autonomía para todos tus dispositivos).

Qué puedes alimentar con una estación de estas

Hago las cuentas de forma sencilla: capacidad por eficiencia del inversor y dividido entre el consumo del aparato. Con una batería básica de unos 256 Wh te aseguras un margen muy apañado por la salida de corriente (y algo más si tiras de USB o DC).

DispositivoConsumo aprox.Autonomía estimada (Modelo base)
Móvil (carga completa)15 Wh12-14 cargas
Router + ONT15 W~14 horas
Ventilador de viaje5 W~40-45 horas (¡días enteros!)
Lámpara LED8 W~27 horas
Radio3 W~3 días
Portátil50 W~4 horas
Ventilador clásico de hogar25 W~9 horas

Para que lo veas con un ejemplo real, imagina un día «básico» de apagón: dos cargas de móvil, radio unas tres horas, una luz LED cinco horas, el router cuatro horas y el ventilador de 5 W funcionando a tope para pasar el calor. Son unos 150 Wh al día. Con un equipo base aguantas día y medio, y si tiras por un acumulador de más capacidad (el doble de Wh), doblas ese tiempo sin problema. Siempre sin contar lo que te aporta el sol.

Lo que NO van a hacer:

  • Calefactores, microondas, tetera o secador: rondan los 1.000-2.000 W y superan por completo lo que soportan estos equipos, incluso con el pico de arranque.

  • El frigorífico de casa: no cuentes con él. Los compresores tienen picos de arranque muy bestias y el propio fabricante avisa de que estas fórmulas no sirven para ellos. Para eso harían falta estaciones industriales enormes.

    ** Puede funcionar perfectamente con las neveras eléctricas portátiles de camping **

Cuánto tardan en cargarse

La recarga suele rondar entre una y tres horas dependiendo de si usas el enchufe de pared convencional o lo combinas con entradas adicionales de corriente (como un puerto USB-C de apoyo).

Un detalle súper útil de estos aparatos es que suelen incluir una función de respaldo tipo UPS con conmutación rápida. Enchufas el router a ella mientras está conectada a la red de casa y, si se va la luz de golpe, sigue funcionando sin que te enteres ni se caiga la conexión.

El panel solar: la clave para no quedarte a cero

Sin panel, una estación es una reserva que antes o después se acaba. Con panel, se rellena cada día. Y aquí conviene ser preciso:

100 W no es un mínimo, es el techo de entrada que suelen admitir estos equipos compactos. Comprar un panel mayor no te va a cargar más rápido.

Haciendo números orientativos y dependiendo mucho de la orientación, las nubes y las sombras: un panel de 100 W en España te da unos 300-400 Wh en un buen día de verano y unos 120-200 Wh en invierno.

  • En verano la estación base se recarga en cuestión de 4-5 horas.
  • En invierno, puede tardar 1 o 2 días. (Probé el panel de 100 W un 10 de octubre con sol y nubes, obteniendo unos 39 W y marcando un tiempo de carga de unas 7 horas)

  • Volviendo al día básico: en verano, el panel te cubre el gasto entero y sobra. En invierno vas más justo. Por eso, lo mejor es probar tu panel un día de sol para saber cuánto rinde exactamente en tu terraza.

¿Cuál elegir?

Un equipo compacto y ligero (en torno a 159 €) cubre de sobra el móvil, la radio, la luz, el router y un ventilador de bajo consumo para un piso. Su batería LiFePO4 aguanta muchísimos ciclos —algo clave para algo que va a pasar meses guardado en un armario— y te da esa tranquilidad del UPS.

Si necesitas alimentar un portátil por trabajo intensivo, hay niños o mayores en casa, o simplemente quieres margen para varios días, vale la pena dar el salto a un acumulador de mayor capacidad en Wh (asumiendo que pesará un poco más).

Si alguien de tu casa depende de un equipo médico (como oxígeno o una máquina CPAP), comprueba siempre antes el consumo real del aparato con el fabricante y con tu médico. No lo dejes al azar.

Cómo tenerla lista de verdad

Lo que casi nadie hace: comprar la estación, meterla en el fondo del armario y olvidarse. Una batería descargada cuando hace falta no sirve absolutamente para nada.

  1. Revisa la carga cada dos o tres meses y déjala siempre entre el 50% y el 80% de su capacidad.

  2. Prueba el panel un día de sol para saber cuánto produce en tu terraza o ventana.

  3. Guarda los cables y adaptadores bien ordenados juntos en una bolsa.

  4. Haz un simulacro: apaga los automáticos de la luz un par de horas en casa y mira qué echas en falta de verdad.

Y complétala con lo demás. Sin información no sirve de mucho tener batería, así que necesitas una radio que funcione cuando falla internet y tener claras las nociones básicas de un prepper urbano.

Mi conclusión

Sí merece la pena, sobre todo si lo acompañas de un panel solar. No lo resuelve todo ni convierte tu piso en un búnker, pero cubre justo lo que más se echa en falta las primeras 72 horas: comunicarte, informarte, aguantar el calor con un buen ventilador y ver algo cuando anochece. Y lo mejor es que no hace falta que pase nada grave para sacarle partido: con que un día se vaya la luz en tu calle por una avería tonta, ya te habrá merecido la pena.

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